sábado, 29 de diciembre de 2012

 ESE/ESA

verano, 
fiesta,
 día, 
sonrisa, 
baile,
 mirada,
 momento,
 confianza, 
intercambio de miradas,
 decisión,
 primer paso, 
señal,
 beso, 
vez,
 comienzo, 
felicidad,
 viaje, 
noche,
 lugar,
 llamada, 
hotel, 
sábana, 
colchón, 
cama, 
éxtasis, 
risa,
 roce, 
seguridad, 
suspiro
canción, 
abrazo, 
ilusión,
 juego,
 vida, 
amor.

Hace que a veces no me acuerde de mi nombre,
pero nunca me olvide del tuyo.


jueves, 13 de diciembre de 2012

M.

Real. 
Tan real como el vacío que causó tu ausencia cuando nos dijimos adiós el pasado septiembre. 
Yo con mis supuestos 18, tú con tus promesas al aire. 
Es inexplicable, poco coherente, pero sin dejar nunca de ser real. 
 Respiro y camino, pero a veces pongo en duda si sigo viva, pues no me he vuelto a sentir como en verano cuando, llegando siempre tarde, me dirigía al hotel, con una pelea constante en mi cabeza entre la realidad y la fantasía,
 y qué es lo que determina una cosa de la otra. 
Corríamos de la mano por la ciudad, de noche, de día, con la vista nublada. 
Mojándonos por los aspersores a las tres de la mañana.
Cenándonos por las mañanas y desayunándonos por las noches.
La juventud en su estado puro.
La felicidad, el amor.
 Nosotros.
Sin importar si eran 4, o 7 los años que nos llevábamos, 
yo siempre buscaba mil fórmulas que me llevaran a estar a tu nivel. 
¿Te acuerdas, amor, cómo me repetías que los sueños son las alas que nos permiten alejarnos de un día gris?
Todo ha cambiado desde entonces, como comprobamos la última vez que nos vimos.
 Hacía frío, y yo ya no tenía el pelo largo para que jugaras con mis rulos mientras hacías que el mundo desapareciera susurrándome al oído mil maneras de ser felices.
Ya no soy capaz de convencer al mundo de que me de un día más para estar a tu lado.
Ya no es posible que olvides quién soy, de dónde vengo 
y aún así sientas que me has conocido toda la vida. 
Esos días, supiste, sin saber, que algo no encajaba, pero poco te importó. 
Me enseñaste mil maneras de decir "te quiero", sin pronunciar una palabra.
Tú con tu francés, yo con mi español. 
"We understand each other without saying a word", ¿te acuerdas?.
Ha pasado ya un largo tiempo, y sigo sin saber si estoy preparada para dejarte ir.
Me he arriesgado a empezar otra vez, otra persona, otras circunstancias.
No funciona, mi vida. Nada de esto está funcionando.
Porque no es verano. Porque no eres tú.
Porque no es lo mismo. 
No sé querer, y tampoco sé dejar de hacerlo.
Solo sé que lo que hoy es azul mañana será amarillo.
Y tan solo te pido que me dejes vivir con los colores con los que pintaste
 mis días en verano.

Parce que je t'ai aimé, parce que je t'aime.


sábado, 3 de noviembre de 2012



You departed yesterday,
left me flat on my back.

Desolate.
Adrift.
Stranded.

Yet a year has somehow passed
and I find myself on my feet again.

Standing.
Laughing.
Living.

The sorrow is harder to recall.
The smiles outshine its shadows.

And I can’t remember how or when
but I’ve learned how to walk again.

How to keep you in my pocket
and leave you there.

Let you rest.
Let it be.

I thank you for your wisdom.
I cherish you for your love.
I move on to a new beginning.

But I am not without you.

You are the wind in my hair,
the smile on my face,

the applause in my ears,
and my loved ones’ tight embrace.

So I will walk this new path.
And every time I reach into my pocket,
whether with purpose or by chance,

my smile will be for you.


domingo, 28 de octubre de 2012


Cuando tumbado en mi cama soñé que hacia milagros con un micro, 
Y nadie me animaba a conseguirlo.

Dime dónde estabas cuando la ansiedad me ahogaba,
Cuando cada pensamiento provocada arcadas y temblaba cada poro de mi piel
sin nadie que me abrazara, que me dijera "tranquilo todo irá bien"
Tú no estuviste allí, no viste, mi mitad triste. 
Ni mis despistes, no fuiste muro contra los embistes. 
Del desprecio del cansancio del prejuicio. 
Hoy tan solo me ampara mi sacrificio.
 En aquel dolor, en aquel frío, en aquel temor, aquel vacío.
 En aquel amor cuando era crío. 
En aquella llama que se apagaba
Va por quien ofreció su hombro como almohada.
 En aquel dolor, en aquel frío, en aquel temor, aquel vacío.
 En aquel rencor hacia algo mío.
En aquella amistad que se alejaba.
 Va por quien estuvo y a cambio no vivió nada. 


lunes, 20 de agosto de 2012

Buongiorno principessa.

"We pass the time of day to forget how time passes."


No quiero pasar un día más de mi vida pensando qué será de mí dentro de 10 años.
Quiero ser hoy.
Quiero esa palmada en la espalda de un extraño sonriendo mientras te repite:
"bien hecho, estás donde siempre quisiste estar".
No quiero pasarme la vida encerrada en una oficina.
Quiero ser, quiero crear.
Que la gente me llame por mi nombre, no por mi apellido.
Quiero salir, quiero descubrir.
Vivir sin límites. Viajar sin destino. 
Perderme entre las notas de una canción. 
Expresar mi locura en un lienzo.
Escribir. No dejar de escribir.
Tener más sueños que años. 
Ilusiones sin fondo...
Báilame el agua. 
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado a una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como a un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde, demasiado tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea ni tuya ni mia, 
que sea de todos.
Líbrame de mi estigma. Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola. Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres. No me asustes.
Vete lejos. Pero no sueltes mi mano.
...Empecemos de nuevo.
Sangra mis labios con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro por mi. Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
No lo tragues. Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido. Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos. Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor. Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepientas.
¿Por cuánto te vendes?
Regálame a tus ídolos. Yo te enviaré a los mios.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel, hasta que dejen de ser miel.
Sal, niégalo todo y después vuelve.
Te invito a un café. Caliente, claro.
Sin azúcar. Sin aliento.

lunes, 9 de julio de 2012

All about us.

Tan solo quedan cristales rotos de este amor. Repartidos por el suelo, nos hacen preguntarnos por qué estando uno en frente del otro somos incapaces de vernos. Y en aquellas noches en las que mis sueños se fundían junto a las ilusiones que constituían el esqueleto de nuestro cariño, nuestro deseo, gritaba. Gritaba tu nombre hasta quedarme sin aire. Y enloquecía, perdida en las inmensas calles que poco a poco se iban cubriendo de más cristales. Me perdía por no poder encontrarte. Por no querer saber todo aquello que venía sabiendo desde ya hace bastante tiempo. No busco que nadie lo entienda, en el fondo nadie lo hace. Asienten y te aseguran que todo estará mejor, mientras tú te limitas a sonreír débilmente y  contener la angustia que causa un amor cuando se bate en retirada. En mi corta vida, quería un "para siempre" a tu lado. Sé que no tiene sentido, pero nuestro amor carecía de ello.
    Pasan los días, y las lágrimas se secan. Tan solo vives, no sabes bien por qué, pero sigues caminando, porque realmente, ¿qué queda?. Y es que, ¿qué queda después del amor?, te lo diré, nada. Desorden, horas que se van, recuerdos que vienen. Buscas enamorarte, buscas sentirte vivo, pero tú no decides cuándo es el momento.
    Déjame decirte, que te quise como nunca antes había querido a nadie... ¿Sabes? ese momento en el que sientes que la felicidad del otro te llena como nada lo había hecho antes. En el que cualquier detalle, cualquier palabra, cualquier muestra de que esa persona está ahí, es capaz de hacer que, en un día de estos nublados que suele haber en diciembre, veas el sol. ¿Ese punto en el que duele un poco? pues así te quise. Incluso un poco más...
    Nunca entendí ni entenderé qué fue lo que pasó. Y es surrealista la forma en la que hablo de ti como si nada, mientras por dentro se me forma un nudo en el estómago. Pero cada vez te veo más lejos. Cada vez duele menos caminar por aquellos cristales. Cada vez veo menos cristales...
   Tengo muy claro, que te lo perdono todo. Prefiero quedarme con el recuerdo de cómo sabía aquel amor tan dulce, inocente y puro que tuvimos, y evadir las grietas que acabaron con todo.
Prefiero quedarme con la sensación que me causó aquel beso tan sincero que fue el inicio de una historia que me ha dado paz, guerra y sobretodo, ganas, muchas ganas de volver a vivirlo.
   
  Te he querido. Joder si te he querido.

jueves, 5 de julio de 2012

Days with Sese.

Mientras caminábamos por alguna calle perdida de Madrid, no me acuerdo bien de dónde veníamos ni adónde íbamos, solo me acuerdo que le dije que escribiría sus locuras... 
He aquí algunas de aquel día.




"¿No te das cuenta? siempre estamos buscando enamorarnos. Cuando pasa alguien y le seguimos la mirada, cuando hablamos con algún extraño... Por lo menos, una vez al día pensamos en cómo sería sentir "eso". Miramos con envidia a las parejas besándose en medio de un atardecer... Pero la realidad, es que no tenemos ni idea de lo que es el amor. Somos dos adolescentes hormonadas, que no tienen ni idea de la vida.. Pero así somos felices, porque es lo que nos toca vivir... Por cierto, ¿has visto a los modelos de Giorgio Armani?"


- Oye... Hace mucho tiempo, esa barandilla de cristal no existía, ¿no?
+ No, la pusieron porque la gente se suicidaba.
- Joder, ya no nos dejan ni suicidarnos.
+ Ya, es todo culpa de la crisis. ¿Sabes lo que es la crisis, no? bueno, pues es lo que causa el estrés de la gente. El estrés, afecta en las relaciones tanto sentimentales como familiares, y demás cosas. Y si la gente tiene problemas en las relaciones, se estresa. Y si la gente se estresa, termina suicidándose. Somos bichos dependientes, de cosas que ni siquiera vemos.


Viva la vie avec toi.

martes, 26 de junio de 2012

Se puede vivir sin sentirse vivo.

Dame por muerta no cuando deje de respirar, sino cuando no pueda decir de qué color es el cielo, cuando dejes de oírme cantar por la calle. Cuando mis sueños no tengan alas y mis ojos no escondan ilusiones... 
Cuando deje de reír por tonterías, mi sonrisa se de la vuelta y al mirarme no encuentres aquel brillo lleno de vida  con el que te hablaba sin hablar. Cuando en medio de una tormenta no sea capaz de decir "tranquilo, el sol siempre vuelve a salir", cuando no pueda ver el color de las notas.
Dame por muerta el día que deje de escribir, el día en el que deje de hablarte de amor, de filosofía, de mis ganas excesivas de vivir y sentirme viva. El momento en el que me rinda, me olvide del significado de un "te quiero" y pierda las ganas de intentarlo. 
El instante en el que me deje de gustar la música. 
Cuando se me acaben las palabras, y no me queden fuerzas para crear nuevas. Cuando deje de creer que un nuevo día es como una hoja en blanco, y tan solo nos tenemos a nosotros mismos y a un lápiz para rellenarla. 
Si no me ves bailar, si no me ves intentar cambiar el mundo por mucho desgaste de energía en vano que parezca que es, si por más que te dejes la piel buscando no encuentras mis ganas de viajar, conocer y arriesgar, entonces dame por perdida. 
Y si algo espero, no es simplemente que ese día esté muy lejos de hoy, sino que si por razones que todavía no tienen causas específicas sucede, que tan solo me devuelva a la vida aquel que sea capaz de devolverle el brillo a mi mirada. Que me recuerde el color del cielo, de las notas...
 Que le devuelva el color a los días. Que me llene de ilusión, de historias para escribir, de ganas de vivir. Que me de la mano y me lleve a bailar. Que por mucha energía que cueste, no se rinda, no deje de intentar cambiar el mundo conmigo. 
Alguien, que me demuestre que los imposibles son posibles 
a veces.

miércoles, 20 de junio de 2012

La misma piel, pero no la misma cabeza.

Asimilar, admitir, aceptar... Las cosas cambian, los hechos nos hacen cambiar. Pasan los días, todo se acomoda. Se olvidan las dudas, y en cuanto parece superado, aparece una necesidad de gritarlo. Gritar, decirle al mundo, que la confusión se ha asentado en mi cabeza, que es difícil asegurar con la duda. Difícil decidirse, difícil dar el paso.
 ¿El paso a qué?.

Asimilar, que uno no deja de crecer, pues la vida no tiene un botón que dice "pausa". Y he dado por descartada la posibilidad de dejar mi mente en blanco, ya que parece ser que cuanto más lo intento, más lejos estoy de conseguirlo. 
Admitir, que la forma de mirar, de pensar, de reír, de soñar ya no es la misma. Que no se siente lo mismo, que se tiene dudas en cuanto se habla de amor y sus variantes tan enloquecedoras. Que no se quiere lo mismo... O no se sabe lo que se quiere. 
Aceptar, que las cosas son como son, ni blancas ni negras, sino de millones de colores. ¿Y si los utilizamos para dibujar qué es lo que somos, en vez de intentar adivinar qué es lo que queremos ser?.

lunes, 11 de junio de 2012

Memorias del olvido


Me pasaron tantas cosas y no me acuerdo de nada,
sólo del viento y tus ojos, de llorar a carcajadas
No sé cuánto habrá pasado desde cuando te leía,
nunca quise darme cuenta que la idea no era mía
Hoy no es que rompa cadenas, sólo me doy por vencido
Y te perdono todo, por venir y haberte ido
Si la pena se supera, a mí me importa muy poco
No esperaba que así fuera, mi amor, si aún sueño que te toco...
No se dé un tiempo a esta parte,
no entiendo cómo pude desarmarme
Me sobraron tantas cosas que no pude darte a tiempo,
o tal vez nunca exististe, fuiste mi mejor invento
Hoy mis ojos no te ven, hoy mi boca no te nombra
Nadie sabe qué me hiciste, mi amor, sólo mi cuerpo y tu sombra...
No se dé un tiempo a esta parte,
no entiendo cómo pude desarmarme
No se dé un tiempo a esta parte,
no entiendo cómo pude desarmarme,
o cómo terminó.

Another day went away.

Déjame decirte que pasaba el tiempo, un día llovía y al siguiente había sol, y yo no me enteraba, porque mi noción del tiempo se desvaneció con las últimas palabras que dijiste aquella tarde de hace ya bastante tiempo. Y fíjate qué inocente era que pretendía arreglarlo todo con un beso, como si llevara magia, como si fuera capaz de hacer que cambiaras de opinión, como si fuera capaz de devolvernos la ilusión, las ganas, la vida.
  Déjame decirte, que daba vueltas en la cama, me enredaba entre las sábanas, me tapaba la cabeza con la almohada y no, no conseguía dejar de pensar.
 Desesperaba y esperaba. Tú vivías, yo luchaba por sentirme viva. Y fue como haber estado en una especie de coma, inconsciente pero respirando, cuando desperté con un recuerdo nublado de todo lo que había pasado. Por suerte, recuperé el aliento y emprendí viaje hacia quién sabe dónde. Caminé y caminé. Había piedras en el camino, gente que me recordaba tu nombre... Tropezaba, pero no caía. Y me pillaste desprevenida, descansando de tanto andar en un viejo banco de madera. Aprendiendo a querer otra vez, buscando nuevos sueños. No seguiste caminando, sino que te sentaste a mi lado, y desde entonces que no sé si tiré todo el esfuerzo que hice por olvidarte, olvidar cómo era contigo. 
Por olvidarnos. Desde entonces no sé lo que es blanco y lo que es negro, porque he conocido el gris. Y si me quedo callada, es porque tu tono de voz duele. Si no respondo, es porque espero que en vez de preguntas, me des respuestas. 
Si no te miro, es porque me da miedo no encontrarte, o encontrarte y perderte. 
Me da miedo, que a la mínima te desvanezcas como aquellas palabras que ya mencioné antes, por lo que prefiero el silencio a arriesgarme y decirte que sigo sin entender el porqué de tu forma tan agria de hablarme de vez en cuando. 


jueves, 7 de junio de 2012

Fue una historia de amor. Todas esas mañanas en las que la ilusión de verte me llenaba más que el desayuno, todas esas tardes en las que parecía que contigo no me hacía falta ni oxígeno.
 Fue una trilogía a la que intentamos añadirle un cuarto libro... Y el roce hace el cariño, y el cariño la complicidad. Con la inocencia del primer amor y la intensidad añadida, no faltaban ganas de construir un mundo juntos. Pero un día cualquiera, quién sabe por qué lo echamos todo a perder. 
Y a pesar de cometer errores, perdonamos e intentamos olvidar. 
Pero todos esos errores dejaron marca. 
Y cuando los personajes cambian, la historia se modifica.
    Y pasaron horas, días, meses hasta que aprendí, a base de preguntas que tan solo generaban más preguntas, que ni la vida ni el tiempo esperan a que decidas si estás reparado. La gente sigue caminando, los coches avanzan, y las agujas del reloj solo se paran cuando este se queda sin pilas... 
Y en aquel montón de tierra donde se marchitó una flor, un día cualquiera, sin previo aviso,
 aparece una nueva semilla, que abre un libro y al mojar la pluma en la tinta,
 comienza una nueva historia.
 Y al nacer la primera rosa, algo te llama y te dice: 
¡Ey!, que todavía hay personas dispuestas a enamorarse de la magia de tu sonrisa...



martes, 5 de junio de 2012

Salimos del amor
como de una catástrofe aérea
Habíamos perdido la ropa
los papeles
a mí me faltaba un diente
y a ti la noción del tiempo
¿Era un año largo como un siglo
o un siglo corto como un día?
Por los muebles
por la casa
despojos rotos:
vasos fotos libros deshojados
Éramos los sobrevivientes
de un derrumbe
de un volcán
de las aguas arrebatadas
y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.





martes, 29 de mayo de 2012

I still remember that day we met in december.

Me acuerdo de aquellas tardes esperando en la boca de metro a que vinieras por mí. La lluvia, el frío y las 20 llamadas perdidas mías en tu móvil... Cuando estaba por darme la vuelta y volver, aparecías con tu paraguas negro en una mano y una flor en la otra. Clásico, tan clásico como la chaqueta color azul que colocabas sobre mis hombros para devolverme a la vida después de la media hora helada que había pasado. Después de otra media hora caminando abrazados, después de que el paraguas se rompiera y tu chaqueta se me cayera en medio de un beso mientras esperábamos a que el semáforo cambiara de color, llegábamos a tu casa. Subíamos por las escaleras, sin hacer ruido, para no llamar la atención de ningún vecino. Luego me ponía tu camiseta favorita, esa celeste con botones y te enfadabas conmigo... Finalmente, acababa en el suelo.
      Y cómo no, venían horas, y horas de películas, ¿te acuerdas de cómo gritaba con las de terror? pues he de admitir que sólo lo hacía para que me abrazaras. Sí, eras el único que tenía miedo. Yo sólo tenía ganas de ti. Nos hinchábamos de comida china, hasta que aparecían tus amigos "por accidente", y no me preguntes cómo, terminaban comiéndose los restos... Y me hacías sentir cómoda. Me hacías sentir tan bien... Hasta las veces que terminábamos jugando al escondite, ¿te acuerdas de cómo sabían los besos intentando disimular la respiración detrás de una cortina?. Dulces. Tan dulces como el helado que terminaba en tu nariz, pero no tanto como tu cara de asco... Sí, nunca te gustó el helado, me acuerdo muy bien. 
     Al volver, cogidos de la mano y con otra chaqueta tuya (esta vez más moderna y de color gris) y tu camiseta celeste, me mirabas y sin hablar me pedías que no me fuera, mientras yo con la misma mirada te pedía que no me dejaras ir. Y en un beso el tiempos se paraba para nosotros, pero el semáforo seguía cambiando una y otra vez de color. Me quitabas la chaqueta, la tirabas al suelo, y me decías que no podías dejarme ir así, que hacía frío... Y sin darnos cuenta, ya estábamos en tu casa otra vez. 
     El invierno acabó, y con él acabaron esas tardes. No me preguntes qué paso, ni yo lo sé bien. Si fui yo, si fuiste tú, eso ahora no importa. Pero fue verte, después de tanto tiempo, y aunque ya no tenías ni paraguas ni flor, correr como el primer día hacia tus brazos, perderme en ellos como solía hacerlo... Decirte sin hablar, que me has hecho mucha falta. 

jueves, 24 de mayo de 2012

Lo más maravilloso de esta vida no se ve, no se toca. Lo más destructivo, tampoco. Hay cosas que sin ser materiales, llenan más que una cena de navidad y otras que en cambio, te vacían y apuñalan sin ni siquiera tener forma... ¿Se puede morir sin dejar de existir? sólo sé que se puede ser feliz sin sonreír... O sonreír sin ser feliz. Pensaba que los buenos siempre ganaban, pero, ¿quiénes son los buenos?. Es irónico buscar respuestas y encontrar más preguntas... 
Por todo esto y más, aprendes que cuanto menos se busca más se encuentra. Que para ganar, hay que arriesgar, ya que nunca sabrás qué te espera.
Y prefiero esperar a tu lado.



martes, 22 de mayo de 2012


+ hey will you remember me in a day
- yeah
+ will you remember me in a week
- yeah
+ will you remember me in a month
- yeah
+ ..knock knock
- who’s there
+ i thought you said you’d remember me