Era tan feliz con tus boxers y tus camisetas, tus chaquetas cuando hacía frío y tus besos cuando el mundo se volvía en mi contra... Y esperé. Esperé como un perrito espera a que su dueño le saque a pasear, sentado sobre la alfombrilla al lado de la puerta con la correa en la boca. Esperé a que cambiaras de opinión, a que cogiéras la correa y decidieras abrir la puerta. Pero yo no soy un perro, y tú nunca pusiste la mano en el picaporte. A veces me da por volver a ver esas fotos, leer esas cartas y recordar esas sonrisas. A veces me da por volver a pensar en tí, imaginar qué camino habrá tomado tu vida ahora que yo ya no estoy en ella. Fuiste mi compañero, mi amigo, mi primer amor, y me gustaría contarte tantas cosas... Mi vida es diferente desde que no me llamas "amor", y aunque dolió oírte decir mi nombre completo, fue un alivio que te acordaras de él.
A veces nos da por volver, mirarnos de reojo y seguir caminando. Nos buscamos, y aunque nos vemos no nos encontramos. Nos oímos, pero somos incapaces de escucharnos. Somos dos gotas de agua en medio del Pacífico que un día tuvieron la suerte de encontrarse, pero tarde o temprano se tuvieron que dar cuenta de que pertenecían a diferentes nubes...
miércoles, 21 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
Let me be, I'll set you free.
Vivimos entre miradas que evitan encontrarse por miedo a recordar todo aquello que nunca llegamos a ser. El orgullo crece como las palpitaciones al sentir que estamos cerca, y se acomoda en nuestra cabeza despertando los pocos recuerdos de todas aquellas veces en las que me decías "te quiero" en la mitad de un beso, obligándolo a vestirse de odio. Y no, no hicimos, no hacemos ni haremos nada para remediarlo. Somos como marionetas manejadas por un sentimiento que se plantó sin llamar a la puerta un domingo de resaca. Éramos dos locos que callaban los insultos con besos, tapaban las lágrimas con sonrisas forzadas y se encadenaban a una realidad que ellos mismos generaban, por miedo a quedarse solos. Pero en los silencios vacíos después de cada discusión, nos mirabámos con ojos cansados y nos preguntábamos hasta dónde llegaríamos... Y llegamos lejos, demasiado lejos, pero no demasiado tarde.
Porque, "nunca es tarde". Aquella frase que me daba la mano para intentar ayudarme a levantarme cada día que pasábamos separados... Pero había más "no puedo" que "te quiero", y finalmente el fin llegó. Y ahora nuestros ojos ya no están cansados. Y sé que en cualquier momento no habrá más espacio para el odio, y será hora de hacer las maletas. Y entonces, un billete estará bien.miércoles, 7 de marzo de 2012
Him
Nunca supe cómo lo hace, qué tiene él que no tengan los demás que con dos palabras cambia el día de color. Nunca entendí sus miradas, ni pude interpretar sus palabras. No sé qué será de nosotros cuando pasen los días y, sinceramente, tampoco sé si quiero saberlo. Todo con él es una sorpresa y eso es lo que me mantiene a su lado.
...Y todo está bien, si está él al lado para reírse de mi torpeza, para sacarme de quicio con sus locuras, para enloquecerme y quitarme segundos, minutos, horas de mi vida a cambio de esa tranquilidad que me da saber que sin etiquetas, compromisos y a mi manera,
le quiero.
le quiero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
