miércoles, 9 de mayo de 2012

Whatever it is.

Tú. Tú y tu filosofía, tú y tus manías. Tus metáforas... Tu forma tan nítida y realista de explicar cómo funcionan las cosas. Tu mente tan cuadrada que cuando confundida intenta imitar alguna otra forma geométrica se desarma y dice cosas que carecen de sentido, que hieren y las cuales más tarde olvidas. La inocencia de cuando eras un niño que escondes detrás de esos ojos que, aunque no hablen, dicen más que mil palabras. La curva que tiene tu sonrisa, el color de tu pelo. Tu carácter emprendedor pero egocéntrico.
La forma que me miras cuando me odias, cómo me odias cuando te miro.
Quiero que por una vez, seas mi droga. 
Pero, por favor, no me hagas pasar por el síndrome de abstinencia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.