jueves, 13 de enero de 2011

Consigues darle la vuelta a mi mundo en cuestión de segundos. Haces que me sienta pequeña y grande a la vez, que a veces no sepa que decir, qué hacer... Eres la razón por la cual a veces soy tan insegura, por la cual paso horas delante del espejo, me pongo perfume en exceso, me pinto de más los labios, busco que ese “que guapa estás hoy” salga de tu boca... A veces tiro de la cuerda sin saber bien por qué lo hago, y créeme, no podría ni imaginarme lo que sería perderte... Qué haría, cómo sería, qué pensaría, si eres tú en lo que pienso la mayoría del tiempo, pienso en qué decirte cuando nos veamos, cómo hacer que sea un día especial, cómo sorprenderte, cómo demostrarte que te quiero sin perder el control pero sin llegar a ser fría...
         Intento ser perfecta, medir cada palabra, cada beso, cada momento que estoy contigo... Lo he comprobado, no puedo serlo, y cuanto más lo intento, más imperfecta soy. También intento controlar esas ganas incontrolables de decirte “no te vayas”, “quédate conmigo...”, otra cosa más que no puedo hacer. Me has enseñado muchas cosas... Cada día aprendo a quererte un poquito más, a valorarte más... Porque no sé cómo, te cruzaste en mi camino, hasta convertirte en él. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.